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Llega el 14 de febrero y nos bombardean con mensajes sobre el amor y su importancia, pero quizá pocas veces nos paramos a pensar en cómo influye en otros aspectos de la vida, como la salud. Muchos estudios científicos se han ocupado de esta cuestión: ¿tener pareja marca nuestros hábitos de vida? ¿Hace que nos cuidemos más o menos? ¿Es saludable? ¿Es perjudicial? 

Una investigación de la Universidad de Cardiff publicada en la revista científica British Medical Journal encontró que las parejas casadas tenían una tasa de mortalidad entre un 10 y un 15% menor que la de la población general. Los autores argumentan que tener una relación estable proporciona una serie de cuidados y una estabilidad que son positivos para la salud mental y física. Incluso a medida que una relación es más larga, más beneficios proporciona. Sin embargo, también matizan que no todas las relaciones son beneficiosas.

La revista Journal of Epidemiology and Community Health publicó en 2017 un estudio que explicaba cómo tener una buena relación de pareja tiene efectos positivos sobre la salud cardiovascular masculina. Científicos de la Universidad de Bristol realizaron un seguimiento a 620 hombres casados y con hijos durante años y comprobaron que quienes mantenían una buena relación con su mujer disfrutaban de niveles más bajos de presión arterial, colesterol, peso y glucosa en sangre. En cambio, cuando la relación de pareja estaba en crisis o iba a menos, estos índices tendían a empeorar. 

Estar en forma

Sin embargo, hay investigaciones que apuntan justo en la dirección contraria. Según un estudio de la Universidad Metodista del Sur (Texas, Estados Unidos), cuando en los primeros años de matrimonio una pareja está satisfecha con su relación sus miembros tienden a ganar peso. La hipótesis de los autores es que ya no sienten la necesidad de mantenerse en forma para atraer a alguien. Tener hijos y adquirir nuevas obligaciones también parece ser decisivo a la hora de dejar de cuidarse.

Desde luego, los aspectos motivacionales tienen que ver mucho con la salud y en ese sentido muchas investigaciones indican que tener pareja sí que puede ser un gran apoyo. La Sociedad Europea de Cardiología presentó una investigación en 2019 que aseguraba que quienes intentan dejar de fumar tienen casi 6 veces más posibilidades de tener éxito si toman la decisión junto a su pareja. 

Alimentarse mejor

En particular, si nos centramos en el terreno de la alimentación, diversos estudios también aseguran que nos alimentamos mejor en compañía. Un estudio de Corea del Sur alertaba de que comer solos puede incrementar hasta un 45% el riesgo de obesidad y un 29% el de sufrir enfermedades cardiacas y diabetes. Las personas que viven solas cocinan menos, tienen horarios más irregulares y tienden a consumir más alimentos insanos (por ejemplo, abusan de los platos precocinados). Y es peor en el caso de los hombres. 

Vivir en juntos significa compartir y eso suele conllevar beneficios, aunque a veces nos cueste verlo. Por ejemplo, si nos hablan de cómo compartimos microbios. Una curiosa investigación de la Universidad de Waterloo habla de este tema: los científicos eran capaces de asegurar si dos personas eran pareja y compartían casa con un 86% de certeza con solo analizar los microorganismos de su piel. 

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