Quinoa: las propiedades de un alimento de moda

Sin duda, la quinoa (también llamada quinua, quínoa y kinua) está de moda. En el supermercado ya tiene su hueco y en internet podemos encontrar una gran cantidad de recetas con este producto que viene de la cordillera de los Andes, en América del Sur. Incluso hay quien lo califica de “superalimento” porque es muy completo y combina una serie de características que no se suelen encontrar en los vegetales. Pero, ¿qué dicen los expertos?

Aunque ha llegado recientemente a nuestra alimentación, hace tiempo que los estudios científicos habían avalado sus propiedades. Lo que más destaca en su riqueza en aminoácidos, los compuestos orgánicos que se combinan para formar proteínas.

En general, hay dos tipos de aminoácidos: los esenciales y los no esenciales. Los aminoácidos esenciales son nueve y son muy importantes, porque nuestro organismo no puede sintetizarlos, así que necesariamente los tenemos que obtener a través de los alimentos.

Las proteínas que los contienen se consideran de mejor calidad y suelen estar en la carne, el pescado o del huevo. Los alimentos de origen vegetal también proporcionan proteínas de calidad, pero no suelen tener todos los aminoácidos esenciales. Por ejemplo, las legumbres no suelen tener metionina y los cereales no llevan lisina, según explica la experta en nutrición Marián García, conocida como Boticaria García.

Todos los aminoácidos esenciales

En cambio, las proteínas de la quinoa tienen los nueve aminoácidos esenciales. De ahí viene su buena fama, incrementada por la tendencia hacia el vegetarianismo y el veganismo. Sólo la soja se puede igualar en este aspecto. Además, hay que tener en cuenta que la quinoa ofrece muchas posibilidades culinarias en combinación con otros alimentos sanos, ya que es perfecta para ensaladas. A esto hay que añadir que no tiene gluten.

La razón de que la quinoa presente esta combinación de propiedades es que técnicamente se considera un pseudocereal. Esto quiere decir que es un cultivo distinto a los cereales y a las legumbres, aunque comparte algunas características con ambos. Desde el punto de vista botánico pertenece a las quenopodiáceas, la familia de las espinacas. Sin embargo, para la mayoría de la gente tiene la apariencia de un cereal porque se comercializan sobre todo sus semillas (aunque también se comen sus hojas).

No es imprescindible

Sin embargo, también es cierto que basta con combinar otros alimentos vegetales para obtener los mismos beneficios. Por ejemplo, unas lentejas o unos garbanzos con arroz sería un plato igual de completo: lo que no aportan las legumbres se puede obtener a través de los cereales. Además, no nos hace falta ingerir todos los aminoácidos al mismo tiempo, sino seguir una dieta equilibrada y completa. A lo largo de una semana, por ejemplo, podemos tomar alimentos con distintas propiedades y nuestro cuerpo se va encargando de administrarlos.

En definitiva, la quinoa es una magnífica opción para incluir en nuestra dieta y se pueden poner muy pocos peros a su consumo, pero no es imprescindible porque los productos de origen animal o la combinación de productos de origen vegetal nos aportan los mismos beneficios.

Caro y… ¿menos sostenible?

Por eso, más allá de la nutrición, también hay que tener en cuenta que la quinoa es un producto bastante más caro que los cereales y las legumbres cuyo consumo está más arraigado en nuestro ámbito.

En ese aspecto, también se puede tener en cuenta que la quinoa suele proceder de países como Bolivia y Perú y, por lo tanto, a veces hace un largo viaje hasta nuestros platos, así que resulta menos sostenible. No obstante, su popularidad está creciendo tanto y resulta tan rentable para los agricultores que ya hay muchas plantaciones en Europa. Aunque no se adapta fácilmente, puesto que en su ámbito se desarrolla a partir de una gran altitud, los profesionales del campo están consiguiendo buenos resultados.