• by Marta J Gargallo
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Intolerancia a la lactosa

Continuamos con otro tema que, como el gluten, los últimos años ha cogido más fuerza y protagonismo, de la intolerancia a la lactosa.

Como os dije una intolerancia viene determinada por la incapacidad que nuestro cuerpo tiene de crear aquellas sustancias que pueden digerir, “romper”, un nutriente en concreto.

Este nutriente es la lactosa. Pero ¿Qué es la lactosa? Bueno, la lactosa es un disacárido, dos tipos de azúcares unidos (concretamente: glucosa + galactosa), que podemos encontrar en todas las leches de mamíferos: vaca, cabra, oveja… y sí, también en la humana.

Por lo tanto para que estos dos azúcares puedan traspasar la barrera de nuestro intestino y nuestro cuerpo pueda utilizarlos para producir energía, antes tenemos que separarlos. Para separarlos utilizamos una enzima llamada lactasa.

Cuando una persona tiene intolerancia a la lactosa es porque hay una escasa o inexistente producción de esta enzima.

  • Cuando la producción del enzima es escasa: esta situación puede darse por una disminución del consumo de productos lácteos. En estos casos las personas pueden llegar a consumir ciertas cantidades de lactosa, siempre según la tolerancia que tengan. En ciertos casos, si progresivamente y poco a poco, estas personas van introduciendo nuevamente los productos con lactosa, pueden llegar a tomarlos con normalidad.
  • Cuando la producción del enzima es nula: en estos casos la producción de lactasa no puede volverse a producir, por lo que estas personas deberán llevar una dieta sin lactosa de forma crónica (para siempre).

Esta intolerancia produce síntomas gastrointestinales cuando se consumen productos con lactosa, que pueden ser:

  • Dolor abdominal
  • Distensión abdominal
  • Sonidos abdominales
  • Flatulencia
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Estreñimiento

Para llevar una dieta libre de lactosa solemos pensar en que se deberán retirar totalmente los lácteos o consumir lácteos sin lactosa, y parece que con esto lo tenemos solucionado.

Pero hay más aspectos a tener en cuenta. Si te han diagnosticado intolerancia a la lactosa, primero deberías conocer tu cuerpo y saber si eres capaz de tolerar ciertas cantidades de lácteos o no. Si puedes consumir ciertas cantidades de productos con lactosa, te será de utilidad saber que contra más “sólida” es la leche, menos lactosa contiene. Es decir: una leche tendrá siempre más lactosa que un yogur, y a su vez un yogur tendrá más lactosa que un queso tierno y este más que un queso seco.

También debes saber que en el proceso de producción de muchos embutidos, se utiliza la lactosa. Por lo que es muy recomendable que antes de consumir cualquier producto leas la etiqueta detenidamente o utilices myHEALTH WATCHER para identificar los productos que tienen lactosa y descubrir otros productos que no la contengan.

Si quieres más información te recomiendo que visites la pagina web de la Asociación de Intolerantes a la Lactosa España: https://lactosa.org