• by Alex Izquierdo
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Insectos: el nuevo alimento del futuro

No lo creíamos posible pero al final ha llegado. La presencia de insectos en nuestro país y en la Unión Europea es una realidad desde que entró en vigor la nueva ley para su comercialización y consumo el 1 de enero de 2018.

El nuevo alimento

Este alimento se clasifica como “nuevo alimento”, cuya categoría contempla diversos tipos de alimentos como los que provienen de plantas, animales, microorganismos, cultivos celulares, minerales, etc., categorías específicas de alimentos (vitaminas, minerales, complementos alimenticios, etc.), alimentos resultantes de procesos y prácticas de producción y tecnologías de vanguardia.

La industria alimentaria referente a los insectos tiene principalmente una aplicación en harina procedente de los gusanos Zophobamorio, Achetadomestica, Grillusassimilis y otras especies de insectos que se puede destinar a la elaboración de productos de panadería, bollería y pastelería entre otros.

¿Qué es la entomofagia?

La entomofagia se trata de la alimentación con insectos y se practica en países de Asia, África, Australia y Latinoamérica como parte de su dieta habitual.

Como bien sabemos, la alimentación tiene un gran componente cultural. Alimentos que consumimos en nuestro país son vistos por otros como extraños e incluso poco apetecibles. El hecho de que en España consumamos gambas o caracoles se trata de un fenómeno gastronómico cultural asociado a nuestro recetario habitual. Sin embargo, si nos desplazamos hasta México, los platos más representativos de su dieta difieren con respecto a los nuestros, pudiéndonos resultar un tanto extraños. A su vez, lo mismo les ocurre a los mexicanos con nuestra dieta.

¿Es seguro?

Que el consumo de un alimento sea seguro es un requisito indispensable para que pueda ser incluido en nuestra dieta. Es por ello que para registrar y autorizar un alimento nuevo, previamente la EFSA realizó un análisis de este producto, confirmando así que su ingesta no implica riesgos para el consumidor.

En este sentido, la EFSA ya ha hecho pública su opinión sobre el perfil de riesgo en relación con la producción y el consumo de los insectos como alimento y pienso. En su informe, este organismo presenta los potenciales riesgos biológicos y químicos así como la potencial alergenicidad y posibles riesgos medioambientales asociados a los insectos de granja.

El informe concluye recomendando la necesidad de aumentar las líneas de investigación en los aspectos que originan incertidumbres debido a la falta de información. En relación a las empresas es importante que sigan todas las medidas correctas de higiene durante todas las fases de producción y comercialización de insectos, y en cuanto a los usuarios sigamos las normas básicas de higiene para minimizar el riesgo de contaminación cruzada, de proliferación de microorganismos y de supervivencia de los mismos.

¿Por qué se dice que es el alimento del futuro?

Esta legislación pone el foco en lo que parece ser el inicio de un mercado emergente qu se antepone como una de las vías para paliar las consecuencias del efecto invernadero que la industria cárnica está propiciando en todo el planeta.

Algunas cadenas de supermercados ya han apostado por esta nueva rama de alimentación en sus lineas de productos con campañas de lanzamiento de aperitivos, snacks, pastas alimenticias y barritas energéticas.

Además, organismos como la FAO han manifestado que este tipo de alimentación podría ser una de las soluciones al hambre en el mundo, debido a que suponen un alimento completo a nivel nutricional gracias al equilibrio que presenta en cuanto a proteínas, fibras y grasas beneficiosas. No en vano, los insectos forman parte de la dieta básica de alrededor de 2.000 millones de personas.

¿Qué supone a nivel nutricional?

Algunos estudios han demostrado que los insectos como el grillo son muy nutritivos ya que contienen altas cantidades de proteína, bajas de grasa, calcio, zinc, hierro, magnesio, omega 3 y 6 y otros minerales y vitaminas esenciales. También, en cuanto a producción de proteínas se ha comprobado que el insecto lo supera en un 20% respecto a la vaca.

Por citar un ejemplo, el grillo tiene hasta un 69% de proteína en peso seco, cinco veces más magnesio que la carne, tres veces más hierro que las espinacas, dos veces más calcio que la leche, dos veces más fibra que el arroz y diez veces más vitamina B12 que el salmón.

Lo cierto es que, a pesar del rechazo inicial que puede causar para nuestra dieta Mediterranea, la entomofagia resulta muy interesante para el organismo debido a este gran aporte nutricional que suministran los insectos. En este sentido, su perfil nutricional podría tener un gran papel en las bases de una dieta sana y equilibrada así como en prescripciones para la pérdida de peso.

Aunque todavía son muy pocas las iniciativas para comercializar los insectos a granel, cada vez son más los alimentos procesados y envasados que integran insectos en su interior. En este sentido, el escáner de myHEALTH WATCHER te ayuda a detectar absolutamente todos los componentes e ingredientes contenidos en los alimentos para que no se te pase ni un “bichillo” tanto si es por mera curiosidad como si lo deseas evitar.

Siendo conscientes, el consumo de sushi no era muy común unos 15 años atrás; si la tendencia de la entomofagia ya ha empezado, quien sabe que presencia podrían tener los insectos en una década y un lustro.

Y tú, ¿crees que es la alimentación del futuro? ¿Estarías dispuesto a incluir insectos en tu dieta diaria?

Fuentes

  • Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)
  • Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN)
  • European Food Safety Authority (EFSA)
  • Proteinsect