• by Marta J Gargallo
  • Blog

Celiaquía

Como os dije en el post de alergias e intolerancias, el gluten es un caso aparte.

Empecemos por el principio, ¿qué es la enfermedad celíaca? Vamos a ponernos técnicos… La Federación de Asociaciones de Celíacos de España define la a enfermedad celíaca como: un trastorno sistémico con base autoinmune que es crónico, en las personas predispuestas de manera genética. Este trastorno se da por la ingesta de gluten y provoca el daño de las vellosidades del intestino delgado lo que afecta a la capacidad absortiva de los nutrientes de los alimentos.

Es decir: hay personas que en su ADN está “escrito” que el gluten no les sienta bien. Esto hace que cuando comen gluten el sistema inmune ataque el intestino delgado y lo dañe, por ello no absorbe correctamente los nutrientes.

Cómo está implicado el sistema inmunitario podríamos decir que se trata de una alergia. Pero los síntomas de la EC no son los de un ataque anafiláctico, a más puede aparecer a cualquier edad y la diversidad de síntomas que puede provocar esta enfermedad dificultan el diagnóstico.

Los síntomas más típicos pueden ser:

  • Pérdida de peso
  • Atraso en el crecimiento en niño
  • Vómitos
  • Diarreas
  • Distensión abdominal (barriga hinchada)
  • Anemia ferropénica
  • Alteración del carácter
  • Infertilidad

Los celíacos pueden presentar alguno de estos síntomas o no presentar ninguno, pero en todos los casos la dificultad en la absorción existe.

Por lo que hace al diagnóstico, deben dar positivos al menos 4 de los siguientes puntos:

  1. Existencia de sintomatología
  2. Análisis de sangre donde se encuentre marcadores del sistema inmune de posible respuesta al gluten (anticuerpos específicos)
  3. Pruebas genéticas donde los marcadores HLA, DQ2 o DQS sean positivos
  4. Biopsia del intestino delgado, es importante saber que esta prueba debe realizarse llevando una alimentación con presencia de gluten, sino esta no tendrá valor a la hora del diagnóstico.
  5. Dieta sin gluten, de la cual los profesionales deben hacer un seguimiento para constatar la mejora. La sintomatología mejora cuando se retira el gluten, pero la recuperación del intestino es mucho más lento.

Y bien, si la enfermedad celíaca está mediada por el sistema inmunológico, ¿por qué os decía que puede ser también una intolerancia alimentaria?

Esto es porque hay personas que no dan positivo al menos en 4 puntos que os he presentado anteriormente, pero al seguir una dieta sin gluten mejoran.

En estos casos hay profesionales que hablan de la existencia de una “sensibilidad al gluten no celíaca”. La existencia o no de esta sensibilidad es objetivo de discusiones en la comunidad científica y la evidencia científica no es concluyente.

En ningún caso es recomendable seguir una dieta sin gluten sin estudio previo de un profesional de la salud (gastroenterólogos, endocrinos, dietista-nutricionistas…) ya que los síntomas gastrointestinales pueden darse por múltiples casos.

¿Y qué alimentos contienen esta famosa proteína llamada gluten? Algunos cereales que son: trigo, cebada, centeno, avena, espelta, kamut y triticale.

Para identificar los productos que contienen gluten existen los sellos oficiales, y myHEALTH WATCHER también puede ayudarte a identificarlos.

Más adelante hablaré de otros puntos que creo que os van a interesar. Pero si estás ansioso por saber más, te recomiendo que visites esta página web:

Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE): https://celiacos.org